Ciudadanía y Estado

Oscar Campos hace una muy buena pregunta -con lo cual abre un debate-: ¿Cómo crear ciudadania desde la diversidad social?

Como comenté en el post de él, según Hobbes, la ciudadanía surge cuando se crea el Estado (entendiendo que Estado y Gobierno no es lo mismo). Sólo a través de él somos ciudadanos; antes no. Sin el Estado, somos simples seres humanos “sociales” (lo cual para Hobbes implicar vivir en constante “guerra“). Es con la creación del Estado que termina esa guerra (la condición “social natural” que poseemos), y nos convertimos en ciudadanos. Nuestras pasiones, deseos y demás -así como el temor que hay entre unos y otros-, quedan atrás, y se crea un ambiente seguro -el Estado es superior a nosotros, quienes, como ciudadanos formamos parte de él-, lo cual da paso a la libre expresión de ideas -tan diversas como nosotros-.

Esa diversidad social -creo yo- está representada en el Estado. En teoría, el soberano (príncipe, presidente, o cualquier otro), así como los miembros de los Parlamentos, representan la voluntad general (que es la común a todos), dejando un poco de lado lo particular.

La pregunta que se me viene a la mente -y la cual creo, resulta aún más importante-, es la de ¿cómo reforzar al Estado? (Tomando en cuenta el caos y la crisis que vivimos actualmente -i.e. la clausura de nuestro Congreso (creo que no es la manera más conveniente para abrir el debate en cuanto a la Reforma Energética, con la cual, obviamente, hay que ser muy cuidadosos); el descaro y el cinismo de todos los políticos; la corrupción total que hay por todas partes; el narcotráfico, etc. ¿Cómo retomar la fuerza del Estado, para evitar tales atropellos al mismo? Parece que nadie respeta los lineamientos que establece -que son los de brindar paz y seguridad-.

¿Cómo evitar el evidente caos que se vive en la política (en donde ella significa “tráfico de influencias“, y no lo que verdaderamente implica el concepto de política) actual de nuestro país? Tantos intereses, y la lucha de los mismos, parece denotar que nadie respeta ya al Estado (y por consiguiente, a la ciudadanía).

No sé, son tantas preguntas relacionadas con ello, que en lugar de obtener respuestas, obtengo más confusión, y más preguntas.

No sé, pero algo hay que hacer para retomar -si alguna vez lo hubo; anteriormente había un poder absoluto… el del PRI- el poder del Estado (y a su vez el de la ciudadanía). Debemos enfrentarnos a esa sucia y soez clase política que actulamente nos “dirige”, y verdaderamente cambiar -y terminar con- esas prácticas tan tradicionales de éste país. Habrá que hacer “resistencia“, y esperar a que su ciclo de vida -y político- termine, para dar paso a generaciones -que espero yo-, realmente luchen por un cambio.

Espero no haya sido muy confuso éste post, y se haya entendido mi inquietud. Siento que lo escribí muy de golpe, pero tengo tarea, y poco tiempo para detenerme a leer.

Saludos.

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4 thoughts on “Ciudadanía y Estado

  1. Jesus_CP dice:

    No Juan, ni el estado ni los gobernantes deben ni pueden evolucionar. Mientras la gente (nuestra gente) siga dejando la pequeña e indispensable tarea de gobernarse a si misma… a terceros, la humanidad como especie no evolucionara. El bien colectivo muchas veces sobrepasa el bien individual. Pero recuerda siempre y mas aun si persigues una carrera politica que el origen de todo grupo/comunidad/estado etc. Es y siempre sera el individuo, todavia antes de la familia el individuo. “et comme le disait Bakounine -La liberté des autres étend la mienne a l´infinni-“La libertad de los demas extiende la mia al infinito…

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