Michael Jackson, ícono de mi infancia

Advertencia: Este post es un tanto incoherente, y está muy mal redactado. De verdad no me puedo concentrar mucho en esto… Después, a ver si hago algo mejor. Por el momento, necesito expresarlo… aunque sea de manera muy desordenada. Gracias por su comprensión.*

Puedo confesar, sin ningún reparo de vergüenza -ni exageración alguna-, que nací, crecí, y he vivido influenciado, musicalmente, por una de las mentes más brillantes que pudo pisar este tan frágil, y arenoso mundo: Michael Jackson.

Desde antes de mi nacimiento -oficial-, mi padre, y un tío materno, reproducían cintas -formato común de la época- de diversos artistas -casi todos de rock- en el vientre materno que me abrigaba, y protegía del exterior, para que yo pudiera escucharlas; entre ellos figuraba Michael Jackson -ícono de esa época (1988)-.

Posterior a mi nacimiento, y una vez que yo ya poseía conciencia de mi ser, voluntad, y un entendimiento -parcial- de la realidad, comencé a exigir a mis padres -y familiares; aquí todo mundo estuvo involucrado- que reprodujeran para mí, música de Michael Jackson.

Reproduje, y reproduje, y requetereproduje, cintas y cintas de Michael Jackson, al grado de terminar con todas ellas por el uso que les daba. Insistía tanto en escuchar a Michael Jackson, que mis tíos, papás, y abuelos, comenzaron a alucinar su música.

En el auto; en la sala; en mi recámara; en fiestas… en todas partes tenía que escuchar Michael Jackson, de lo contrario, el niño tranquilo, y consentido que era, se transformaba en una máquina de sollozos, y gritos que desesperaban a más de uno. Así, crecí obsesionado con su música.

Tenía cintas todas sus cintas -que en esa época llegaban hasta Dangerous, el cual tuvieron que comprar en dos ocasiones-; mi padre había grabado en un videocassete -BETA- entrevistas, y hasta la película de Michael Jackson -que, incluso hoy, me fascina-; y lo común de esa época, pósters… Yo era FAN FROM HELL de aquél extraordinario músico.

Sabía todos sus bailes -para los que me conocen esto parecerá increíble; pero sí, en esa época bailaba; y la única motivación era su música-; imitaba con tal esmero sus actos, que se volvió un obligado en toda reunión familiar.

Quería ser Michael Jackson.

La primer grabación que -hasta hace un par de años aún poseía- hice fue sobre el disco de Bad de Michael Jackson. Con ayuda de un tío, y de la grabadorcita que mis padres me había comprado, recité un poema sobre unos soldaditos que acababa de aprender en el kinder. Todavía puedo escuchar mi voz -ronca-, la de mi tío -que me asesoraba-, y la del televisor por el que se transmitía el superbowl que mi padre veía. Es más; aún recuerdo la escena con todo y sus detalles.

Retomando el punto central. Corría el año de 1993; tenía 5 años, y recuerdo perfectamente la campaña que se desarrolló en México por la visita de Michael Jackson. Pepsi se encargó de crear expectativas, esperanzas, e ilusión en mí con la llegada de mi ídolo. Conseguí varios pepsilindros de MJ; y puedo recrear la sensación que me provocaba ver publicidad por todas partes sobre aquél ENORME suceso.

Evidentemente no fui a su concierto; y con gran tristeza lamentaba no poder asistir. Sin embargo, pude deleitarme un poquito con las mieles de un MEGA SHOW que Televisa transmitió -y que yo grabé con euforia, jaja- de uno de los conciertos que había dado.

En fin, podría llenar páginas y páginas con experiencias, y sensaciones derivadas de la gran obra de MJ.

Concluyo.

Puedo decir que, a mis 21 años, sigo disfrutando de su gran legado, y su pérdida me ha conmocionado. Efectivamente, su vida no fue para nada ejemplar, pero no podemos negar que como artista no ha habido otro igual.

Alguna suspiro melancólico quiere exteriorizar el lamento que experimento con profundidad. Sin embargo, creo que el mejor tributo a mi amor por su música puede llevarse a cabo con la reproducción de su música… all night long…

Adiós MJ. Adiós al Rey del Pop.

*Nunca me había sucedido algo así; es decir, nunca viví la muerte de un ícono de la cultura popular. No viví la muerte de Lennon, ni de Mercury, ni de Cobain… De eso me vine a enterar después. Estos sucesos son de esos que se recuerdan entre conversaciones sobre “¿dónde estabas cuando…?”.
**Como dato curioso, mi hermana, que estudia Danza Contemporánea, me comentó en alguna ocasión que una prof. de ella mencionó que MJ era único; que sin preparación alguna en cuanto a danza, él podía hacerlo todo… que su talento era inigualable; no sólo para bailar, sino para diseñar coreografías. No podría estar más de acuerdo. Era un artista en toda la extensión de la palabra.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s